En rigor, la elección de gobernador de hoy es la octava desde el retorno de la democracia, en 1983, y servirá para renovar, por los próximos cuatro años, los mandatos de 370 cargos públicos electivos. Pero en lo político, la batalla central de hoy estará concentrada en las bancas, tanto de la Legislatura como de los concejos deliberantes.

El alperovichismo tiene en la actualidad 43 de los 49 escaños de la Cámara y, a diferencia de las elecciones de 2007, ahora el peronismo se presenta más fragmentado y la oposición, más compacta.

Esto supone una ventaja para la oposición respecto de la puja por ganar bancas legislativas ya que, debido a la aplicación del sistema D?Hondt, el hecho de que el oficialismo vaya dividido (por caso, José Alperovich lleva 87 partidos acoplados) significa que el piso para acceder a un escaño es más bajo.

De todas formas, la relación peronismo dividido/más bancas para la oposición no es directamente proporcional: la elección de hoy también servirá para tomar nota de cuán fuertes en términos electorales son algunos acoples. De hecho, se cree que algunas de estas listas sacarán más votos inclusive que las nóminas a las que se acoplan.

Basta recorrer las calles de Tucumán para confirmar que la disputa electoral está planteada por un sinnúmero de candidatos a la Cámara legislativa que traccionan votos para un solo candidato: Alperovich, aunque también otros dos de los 14 restantes candidatos a gobernador tienen acoples: el radical José Cano y la justicialista no alperovichista Stella Maris Córdoba.

Son los acoples los que han dinamizado la actividad proselitista en la provincia, y eso se evidencia en la periferia de la ciudad y en el interior, donde una ingente cantidad de propaganda electoral se combina con la movilización de prebendas, que consisten, en su mayoría, en bolsas de mercadería que cuestan alrededor de $ 20 cada una.

Un acople alperovichista efectuó la semana pasada el sorteo de un auto cero kilómetro, de una moto y otros electrodomésticos y otra colectora distribuyó sus votos con una "raspadita" de premios. Una evidencia de la pelea por llegar a obtener una poltrona en Legislatura.

Los sorteos proselitistas y la entrega de prebendas han provocado discusiones esta semana entre oficialistas y opositores y generan polémica en cada acto comicial, pero se practican cada vez con más notoriedad y menos miramientos.

Otra señal de que el eje de la disputa electoral de hoy será la Cámara es el intento de imponer, de facto, del acople legislativo, que no está contemplado en la Constitución provincial. Es que los partidos municipales o comunales, que llevan listas de candidatos a concejales, se acoplan a candidatos a intendente, que, a su vez, van en la boleta debajo del binomio de gobernador y vice, y, en consecuencia, el "cuadradito" restante, el de los postulantes a legislador, queda vacío.

La Junta Electoral Provincial (JEP) autorizó con una polémica resolución a pegar o abrochar ese "cuadradito", decisión que fue declarada nula de nulidad absoluta por la Justicia, tras un amparo presentado por el opositor Acuerdo Cívico y Social (ACyS). El intento del acople legislativo por parte de sectores del oficialismo dio cuenta del fervor de la puja por bancas parlamentarias.

Los escaños en los concejos deliberantes también constituyen una de las principales atracciones de la elección de hoy, a juzgar por la cifra de acoples que tienen los intendentes municipales. Sólo Domingo Amaya se beneficiará del aporte de una treintena de listas colectoras.

Hoy no serán pocos los que llevarán la calculadora en el bolsillo.